Los 15 años de experiencia de la Dra. Carme Guillén, de los cuales los dos últimos los pasó en Kakok, dieron a luz la necesidad de instalar un dispensario médico en esta población. En esta parte de Ille-à-Vache, los autóctonos visitaban a la Dra. Guillén para realizar sus consultas médicas, ya que sus posibilidades económicas y logísticas (el dispensario médico más cercano estaba demasiado lejos de la población) eran difíciles. La Dra. Guillén ofrecía una consulta médica y medicamentos de forma gratuita y, además, generaba confianza entre los habitantes.
En Ille-à-Vache existen dos dispensarios, localizados ambos en Madame Bernard, población situada en la parte este de la isla. Uno es público y pertenece al Ministère de la Santé Publique et de la Population (MSPP); es atendido por una enfermera y dos agentes de salud. El segundo es privado, pertenece a una ONG religiosa franciscana y es atendido, desde hace 20 años, por Sor Flora Blanchet, enfermera. Cuenta con un laboratorio y servicios de farmacia. Los habitantes de la parte occidental de la isla, unos 8000, deben andar una hora a pie para ser atendidos por esos dos servicios.
La construcción del dispensario médico finaliza en el verano de 2003. A partir de este momento, la Dra. Carme Guillén, miembro de la Fundación y residente temporal en la isla, junto con dos becarias autóctonas, se encargan de la gestión médica del dispensario. La Fundación decide financiar unas becas para que la futura gestión del dispensario quede en manos de la población haitiana. Por otro lado, se prevé que el aprovisionamiento de medicamentos sea sostenible en el tiempo, ya que aún se depende de aportaciones privadas.
Las funciones médicas básicas del dispensario es la atención primaria de pacientes, la ejecución de operaciones médicas sencillas, la receta de medicamentos y, además, tareas educativas a los habitantes de la isla, tales como charlas sobre métodos anticonceptivos.
Actualmente, el dispensario cubre las necesidades sanitarias primarias de 8000 personas, no sólo de Cacoq sino de pueblos de sus cercanías y ha generado confianza entre los habitantes de la isla hacia las acciones de nuestra Fundación. El dispensario es visitado frecuentemente por diferentes especialistas médicos y recibe donaciones de medicamentos provenientes de diferentes entidades.