El proyecto de la escuela Etwal du Matin se empieza a partir de una petición de un pastor autóctono de la isla, de común acuerdo con los habitantes de Kakok, al presidente de la Fundación Kay-Là.
Antes de la construcción de la escuela, existían varias escuelas privadas en la isla, con un coste medio de 250 Gourdas (7$US) mensuales por niño, ya que la inversión del estado en educación es mínima. Además, el carácter de este tipo de escuelas, muchas de ellas iglesias con doble funcionalidad escolar y de culto, es eminentemente religioso y la educación impartida adopta formas cristianas, evangelistas, protestantes, etc. Por otro lado, estas construcciones son antiguas, con lo que las condiciones en las que se imparten las clases son muy precarias.
Con este proyecto, se pretendió también subsanar la localización de estas escuelas. Los niños en edad escolar de Kakok, para poder llegar diariamente a la escuela más cercana, debían recorrer 1 hora de camino a pie de ida y otra de vuelta.
Su construcción duró un año y se dividió en tres fases: construcción de la escuela, construcción de comedores y compra de mobiliario escolar. Esta fase comportó la colaboración de otras entidades, como la Fundación Kakok, que colaboró en el proyecto de la Fundación Kay-Là, y con la que sin su aportación, este proyecto no sería una realidad.

En septiembre de 2005, una vez acabadas las obras e instalado todo el mobiliario, se inicia la actividad de la escuela a las órdenes del pastor nativo Alexis, que es quien lleva la gestión de la escuela. Actualmente, la escuela da cabida a 300 estudiantes de educación primaria, desde 4 a 16 años, y las clases son impartidas en creól, francés e inglés.


La Fundación Kay-Là, junto con la Fundación Kakok, velan por la buena marcha de este proyecto en sus primeros años y se comprometen a la financiación de nuevo profesorado para su buen funcionamiento, con expectativas de que la escuela sea, a medio plazo, autosostenible.